La prohibición de los talonarios de cheques es la sanción que se impondría a cualquier acreedor que emitiera un cheque sin fondos. Relativamente tolerable para los individuos, el castigo es conmovedor para los negocios que ven su cadena de pago colapsar. Sin embargo, la ley exige que el banco dé la alarma. Tenga cuidado con los clientes que no regularizan su situación.

¿Qué puede causar la prohibición de las chequeras?

Los cheques están diseñados para facilitar las transacciones comerciales, pero no son en modo alguno un instrumento de crédito. Por lo tanto, los emisores de cheques deben tener cuidado de comprobar que su cuenta tiene suficiente liquidez para pagar la orden de pago. Por supuesto, el rechazo de un cheque de la NSF ya no conlleva una pena de prisión según el Acta de 1991. No obstante, se prohíbe a la persona hacer cualquier transferencia por cheque, y esta sanción afecta a todas sus cuentas en instituciones financieras. Si la persona viola esta prohibición, será objeto de una sanción penal sin ningún tipo de arreglo posible.

Rechazo de un cheque

Cuando el banco se niega a ejecutar el pago de un cheque sin fondos suficientes, debe notificar al emisor su renuncia ² para que pueda regularizar su situación, antes de que el rechazo sea definitivo². Envía una notificación de orden de no emitir más un cheque, advirtiendo al cliente de la prohibición que recaería sobre él si no toma ninguna medida para legalizar su situación, es decir, la representación del cheque, su devolución al banco o el bloqueo de la disposición.

La indulgencia hacia los clientes sujetos a prohibiciones bancarias

Sin desatender la gravedad del delito de emisión de cheques sin fondos, el tribunal bancario ha previsto disposiciones atenuantes para los delitos considerados menores, que se deben a dificultades de flujo de efectivo y no a un fraude deliberado.

El artículo 15 de la Ley Murcef exige el restablecimiento de las personas privadas del derecho a utilizar un talonario de cheques como consecuencia de la prohibición bancaria. El levantamiento de las sanciones tiene lugar a dos niveles:

  • la reducción de los gastos financieros pagados por el librador de un cheque sin provisión. El importe de la multa en la descarga completa es de 22 euros por cada tramo de 150 euros. No obstante, « cuando el importe del cheque rechazado sea inferior a 50 euros, los honorarios cobrados por el librado no podrán exceder de un importe fijado por decreto ».
  • la reducción del plazo de la sanción que causa la exclusión bancaria de los autores de pequeños cheques sin fondos. La ley NRE ha reducido de 10 a 5 años la duración de la retirada del talonario de cheques.