El seguro de crédito es un contrato de seguro temporal, que cubre el período necesario para el reembolso de un crédito. La finalidad de este contrato es proteger al acreedor (banco o institución financiera) contra los riesgos para la salud que pueden conducir al incumplimiento del prestatario.

¿Qué partes están involucradas en el contrato de seguro de crédito?

El contrato de seguro de crédito es un contrato de seguro que involucra a tres partes:

– La aseguradora: una compañía de seguros.

– El asegurado: una persona física o jurídica.

– El beneficiario: el organismo prestatario (banco, institución financiera, etc.).

Para poder pedir un préstamo, una persona debe pagar una contribución a una compañía de seguros que se hará cargo del pago o de la ampliación del crédito. Esta compañía de seguros determina libremente las condiciones en las que se compromete a cubrir el riesgo de incumplimiento del prestatario haciendo que la persona asegurada rellene un cuestionario médico.

Los diversos riesgos que la compañía de seguros se compromete a cubrir en un contrato de seguro de crédito son :

– Muerte

– Pérdida total e irreversible de autonomía

– Incapacidad temporal para trabajar

– Pérdida de empleo (desempleo)

La duración del contrato de seguro de crédito

La duración habitual de un contrato de seguro de crédito es la misma que la del reembolso de un crédito. No importa si el reembolso llega a su fin en el plazo previsto o si se decide devolverlo antes de tiempo. Entra en vigor con la firma del acuerdo previo de oferta de préstamo o en la fecha en que se liberan los fondos. En todos los casos el contrato de seguro de crédito termina con el fin de la relación prestatario-acreedor, porque la protección del acreedor es su objetivo principal.

Los contratos de seguro de crédito están garantizados por empresas especializadas. Los préstamos que estas empresas aseguran pueden ser hipotecas a largo plazo, así como préstamos de consumo a corto plazo.